EVITAR EL ABANDONO Y LA DESMOTIVACIÓN
Al tratarse la formación online de un método muy novedoso, es necesario asumir que en un primer momento puede ser dura para los alumnos, ya que surgen determinadas barreras que no existían en la formación “de siempre”. La complicidad entre compañeros e incluso en la relación profesor-alumno de una clase tradicional desaparece, y “huir” es mucho más fácil y no precisa dar explicaciones: basta con hacer “click” con el ratón. Esta circunstancia refuerza las conductas de evitación ante circunstancias no placenteras.
El inconveniente que podemos encontrar es que, al tratarse de un nuevo medio, las personas no estamos acostumbradas ni “alfabetizadas” en la interpretación, comprensión, percepción y reacción ante los nuevos estímulos emocionales que pudiera ofrecer el nuevo medio.
Además, analizando los modelos pedagógicos que generalmente se aplican en la formación tradicional, nos damos cuenta de que tampoco estamos “bien acostumbrados” a ser independientes y autónomos en nuestro aprendizaje, a estructurar, ordenar, pautar y decidir qué, cómo, cuándo y cuánto queremos aprender. Todo ello nos lleva a distinguir entre:
1. Personas desentrenadas en un medio que es de por sí especializado (ni más fácil ni más difícil que otro, sino que requiere un tiempo de aprendizaje similar al de la acomodación a las costumbres de un nuevo país cuando viajamos).
2. Personas acostumbradas a ser guiadas y reguladas durante su periodo de aprendizaje, frente a un medio que permite y ofrece la posibilidad de elegir y flexibilizar las pautas educativas.
Es como regalarle a un adulto nacido y vivido en una gran ciudad todo un desierto. Sería muy complejo comprender qué hacer con él; a pesar de que terceras personas le jurasen que en su interior existe un tesoro. Al menos, le llevaría su tiempo de reflexión previa.
La primera circunstancia normalmente da lugar a sentimientos de “soledad” o “aislamiento” en el alumno. La segunda, provoca sensaciones de desorientación llegando, en casos extremos en los que no se resuelve en un tiempo prudencial, a avocar en formas más graves de interpretación como pudiera ser la percepción de incompetencia y la desmotivación.
Estos dos factores (sensaciones de soledad y desmotivación) que afectan estrictamente al ámbito emocional del alumno y que repercuten de manera directa en el éxito o fracaso de la acción formativa en la enseñanza online, será imperativo tenerlos presente y gestionarlos eficazmente durante todo el periodo de acción formativa.
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